Alsacia

Dia 2: Estrasburgo – Obernai – Ribeauville -Hunawihr – Kayserberg

By on 27 noviembre, 2017

El día empezó muy pronto, como de costumbre siempre que viajamos. En un pis pas, ya nos encontrábamos de nuevo en la calle para recorrer lo poco que nos quedaba de Estrasburgo.

Nos daba mucha pena irnos y solo queríamos hacernos fotos en todos sitios para tener mil recuerdos de esa maravillosa ciudad repleta de adornos navideños. Después de dar un paseo cerca de la Catedral, fuimos hacia la famosa ‘Petite Françe’

              

Una zona súper tranquila y súper bonita para pasear, nosotros estuvimos completamente solos, cabe destacar, que eran las 09.30 de la mañana y no estaban ni las tiendas abiertas.

Pero nos encantó poder pasear por las calles, para nosotros solos y poder hacer fotos como esta:

Y ya de camino a coger el coche, para seguir con nuestro siguiente destino, nos volvimos a pasear por las calles cercanas a la Catedral para hacernos 1200 fotos más…

              

El siguiente pueblo que visitamos fue OBERNAI, a 23 minutos en coche aproximadamente de Estrasburgo.

Obernai, es un pueblito pequeño típico alsaciano y con varias ‘Marche de Noël’ o lo que viene siendo puestecitos navideños. Una de las ‘marches’ está muy cerca del parking donde se deja el coche y otra en medio de la plaza del pueblo, pero esa es para los más peques.

Como podéis ver, por el día, los pueblos no lucen igual, todo es más bonito por la noche y es ahí cuando la cámara empieza a captar pocas cosas por el exceso de luz que tiene.

Pero Obernai es muy bonita para fotografiar, por sus colores en las construcciones y para muestra un botón.

Una vez visitado Obernai y después de tomar un chocolate caliente continuamos nuestro camino rumbo a RIBEAUVILLE.

Ribeauville se encuentra a 35 minutos aproximadamente en coche, para nosotros, junto con Colmar, fueron los pueblos más bonitos que visitamos.

Su mercado navideño tiene la peculiaridad de estar caracterizado en la época medieval. La arquitectura de la villa ayuda a ello, ya que sus calles empinadas y sus bonitas casas hacen que con un poco de attrezzo nos traslademos a 500 años antes sin mucho problema.

La caracterización del pueblo no solo se limitaba a la decoración, ya que las calles estaban llenas de actores y animales que hacían única la visita.

Esto no pasa desapercibido en la zona, ya que junto con Colmar era el pueblo donde mas gente nos encontramos, hay que resaltar que tanto en este pueblo como todos los de Alsacia la organización es exquisita y las zonas habilitadas para el aparcamiento asi como el trasporte destinado para llegar a los mercados es extensa.

Aparte de los ya típicos puestos que habíamos visto en otros pueblos con venta de decoración navideña y regalos, en este había múltiples artesanos que aparte de vender sus creaciones, hacían demostraciones de como se elaboraban sus productos de manera totalmente artesanal y siguiendo los procedimientos que se utilizaban en la época medieval.

Llegados a este punto y como no solo de visitar lugares vive el viajero, llego uno de los momentos que mas le gustan a Javi, ¡¡¡comer!!!

Como os hemos comentado el pueblo estaba repleto de gente, así que todos los restaurantes tenían cola, por lo que decidimos comer algo de los múltiples puestos que ofrecían comida en todos los pueblos y continuar visitando mientras llenábamos nuestra tripa.

Como nos gusta experimentar con la comida y adaptarnos al terreno, no había nada mas medieval que comer un bocata de jabalí hecho a la lumbre, cosa que no podía dejar de recordarnos a las aventuras de Asterix y Obelix. Y tenemos que deciros que nuestra elección fue la acertada, porque estaba buenísimo, así que si tenéis oportunidad no dudéis en probarlo.

Y después de comer un crepe de Nutella para endulzarnos, un par de clics mas con la cámara y…

 

Seguimos con nuestro destino rumbo a HUNAWIHR.

Saliamos de Ribeauville cuando empezaba a caer el sol y tan solos 10 o 15 minutos llegábamos a Hunawihr. Después de aparcar el coche en medio del monte literalmente y pasar por su gran torre adornada, por fin, entramos en Hunawihr…

Este era un pueblo mucho mas pequeñito y de callecitas estrechas, eso si, decoración navideña no le faltaba. Dimos un paseo y entramos a todas y cada una de sus tiendecitas. En este pueblo al ser tan estrecho, había aglomeraciones de gente y en muchos sitios fue difícil pararse a mirar o incluso a hacer fotos.

En uno de los puestos, compramos un tipo de bombones que estaban rellenos de merengue, no dejéis de probarlos, porque están deliciosos.

Como empezaba a bajar las temperaturas y aún nos quedaba una última parada decidimos seguir nuestro destino y…

Llegamos a KAYSERBERG.

Tardamos unos 24 minutos en llegar y llamadnos suertudos, pero fue posible aparcar sin pagar. Eso sí, dudamos si al volver, estaría nuestro coche allí…

Al llegar, se veía precioso, las calles súper iluminadas, los villancicos de nuevo sonando y las miradas de la gente con esa ilusión por la navidad.

        

En Kayseberg, está el museo histórico, dedicado a la historia de la ciudad, con objetos de la época y cosas relacionadas con el vino, muy curioso de ver si estáis allí. Es completamente gratis, así que por qué no?

Cuando ya habíamos visto el pueblo de derecha a izquierda y de arriba abajo, pensamos que lo mejor era volver ya que empezaba a hacer un frio bastante importante y aún ni siquiera habíamos hecho el check-in en nuestro próximo hotel.

Próxima parada Appart’City Mulhouse, en unos 45 minutos ya estábamos en nuestro hotel/apartamento y después de una ducha de agua caliente y de cenar caímos a la cama redondos, hasta el día siguiente que nos sonó la alarma bien pronto.

 

 

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