Asia Filipinas

Bohol, la isla que te cautivará

By on 4 septiembre, 2018

Bohol, esa isla donde la naturaleza se une con el mar

Como os contábamos en el post anterior, después de haber sufrido un intensito jet lag, nos levantabamos recompuestos y listos para vivir todo lo que Bohol, quisiera regalarnos.

Era pronto, aún el sol no había salido y nos encontrábamos desayunando y con mil preguntas en nuestra cabeza. Hoy íbamos a hacer un tour privado con Pata Negra Divinng y no eramos conscientes de lo que íbamos a vivir, pero estábamos emocionados, como niños pequeños.

En pocos minutos, ya nos encontrábamos sentados en nuestra bangka surcando el mar, a la espera del avistamiento de delfines. Nos habían advertido que posiblemente no se verían,  a pesar, de que en el amanecer, es cuando mejor se ven.

Avistamiento de delfines

Y cuando menos nos lo esperábamos, con el sol de fondo, apareció el primer delfín, creo que aún retumba dentro de mi, ese gritito que solté. Estaban ahí, nadando en total libertad y nosotros eramos testigos de ello.

Aparecen los primeros delfines

Después de ese primer delfín, aparecieron algunos más y después de disfrutarlos al 100% pusimos rumbo a nuestra segunda parada.

 

 

 

 

 

Balicasag Island

Antes de viajar a Filipinas, mirando islas que visitar supimos que aquí existía un Santuario de Tortugas donde podíamos verlas en libertad, y es por este motivo (y también por otros muchos, pero este ganaba de calle) nuestra parada en Bohol.

Nos encontrábamos a unos 500 metros de la orilla con nuestra bangka y se acercó un chaval de 18 años y nos hizo pasar a su embarcación. Llegamos a la orilla de la isla y tuvimos que pagar una tasa, nos dieron un tubo, unas gafas y a bucear.

Meses después, no tenemos palabras, para expresar que sentimos cuando nos zambullimos en el agua y nos encontramos con ese fondo marino,  y cuando menos lo esperábamos ¡ZAS! apareció la primera tortuga, despacio, tranquila y disfrutando de su libertad.

Nadando con tortugas

En ese momento un único pensamiento invadió nuestra mente, que culpa tienen estas pobres tortugas de que el ser humano sea tan irresponsable? Que culpa tienen estas pobres tortugas para acabar muertas por tanto plástico y tanta basura en los océanos?

Ellas, en libertad

Disfrutamos como niños pequeños, íbamos en silencio, y os juramos que nos dieron agujetas en los dedos, de tanto señalar para un lado y para otro, ahora que vemos las fotos  y que valoramos el viaje globalmente, fue uno de los momentos mas especiales de todo el viaje.

Nos negábamos a dejar de bucear y dejar de verlas nadar y disfrutar, hubo momentos en que nos rodeaban miles de peces de colores y aparecía alguna tortuga a nuestro lado, era como estar nadando en un acuario. Y estábamos completamente solos!

Una de las experiencias mas especiales

Cuando ya llevábamos 2h aprox, empezaron a venir barcos  y en ese momento, decidimos que era momento de cambiar de ubicación, nos volvimos a meter en nuestra bangka para llegar a nuestra ultima parada del día.

 

 

 

 

 

Virgin Island

Seguíamos surcando las cristalinas aguas de Bohol y llegamos a un punto donde era incluso mejor que una piscina, agua cristalina y en calma. Tocaba saltar al agua y no tardamos ni un minuto en tirarnos.

Virgin Island

Allí no teníamos mucho que hacer, tan solo bucear y darnos cuenta que estábamos en la inmensidad del mar, no teníamos absolutamente NADA a no se cuantos km de nosotros. Nuestros ojos se perdían en la inmensidad del mar. Que maravilla, un sueño hecho realidad. El cielo, se juntaba con el mar. Al lado de las bangkas había pequeños vendedores ambulantes, con sus paradas en medio del mar y vendían fruta y alguna cosilla mas.

Vendedores ambulantes

Disfrutamos hasta que nos cansamos y cuando ya estábamos arrugados de tanta agua nos subimos a la bangka y volvimos a surcar las turquesas aguas hasta llegar a una pequeña bahía donde aparcaron la bangka y el patrón nos llevó hasta su moto y si, como lo leéis, hicimos un camino en moto los 3 juntos de unos 20/25 minutos, hasta nuestro hotel.

Al llegar, comimos en Alona Beach y llamamos a nuestro amigo Iñigo (dueño de Pata Negra Diving) y vino a por nosotros y no pudimos acabar mejor el día.

Estuvo contándonos curiosidades del país y de su cultura mientras no llevaba a algún lugar, que aún a día de hoy, nos emocionamos al pensarlo. En unos 20 minutos llegábamos a nuestro destino.

Nos contó que los filipinos son muy domingueros, les gusta reunirse con la familia, comer en los merenderos de la playa todos juntos, también nos contó ( y mas tarde lo comprobamos) que son muy hospitalarios y que les gusta compartir todo con los visitantes.

Y su vida local

Llegamos a la una playa local y obviamente, allí los raros eramos nosotros, estaban todos reunidos en los merenderos comiendo con la familia y nosotros allí paseando, niños jugando en la arena, gente bañándose en la playa, otros haciendo la siesta, vamos muy como nosotros!

Ellos obviamente no se esperaban a nadie que no fuera local, nos acercamos a un puesto ambulante de helados, lo compramos y nos paseamos de un lado a otro por la orilla de la playa, nos sentíamos un poco observados pero para nada nos sentiamos inseguros.

Nos sentamos en un trozo de tronco que había en la orilla y se empezaron a acercar chicas, queriendo hablar con Javi y de golpe nos vimos envueltos por gente ofreciéndonos comida recién hecha, bebida fresca y lo mas importante su compañía. No podíamos decir que no, estaban abriéndonos los brazos y haciéndonos sentir uno mas de su familia así que decidimos disfrutar del momento.

Los protagonistas del día

Comimos plátano frito, nos hicimos fotos con las chicas y los chicos, los niños querían jugar con nosotros y pasamos un buen rato con ellos riéndonos y aunque al principio nos sentimos cohibidos, consiguieron hacernos sentir super a gusto y os podemos asegurar que al pensar en esos momentos, se nos pone una sonrisa en la cara de oreja a oreja.

La vida local

Después de disfrutar de estos momentos junto a ellos, era momento de volver al hotel y descansar, que había sido un día de muchas emociones! Iñigo vino a por nosotros y volvimos a Alona Beach.

Cenamos en la misma playa, en uno de sus restaurantes, que sin duda, os recomendamos. Cualquier restaurante que escojáis que esté en esa playa será perfecto.

Alona Beach

Al dia siguiente nos esperaba un día cargado de emociones y momentos inolvidables, sin duda!

 

 

Os recordamos que tenéis el presupuesto mochilero de 21 días por Filipinas en este post.

Y os recordamos también, la importancia de viajar seguro y sin riesgos, por ser lector nuestro os regalamos un 5% con IATI.

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1 Comment
  1. Responder

    Sinohasviajado

    18 septiembre, 2018

    Me ha encantado! Me ha hecho recordar a mis maravillosos días por la isla

COMENTARIOS