Asia india

India, un viaje que traspasa la piel

By on 15 mayo, 2019

Siempre que pensábamos en nuevos destinos, siempre aparecía India, como candidata, pero siempre lo aplazábamos por un motivo u otro. En nuestro ultimo viaje, había dos destinos que queríamos conocer Sri Lanka y Maldivas y una de las escalas para llegar a Sri Lanka era la India, en ese momento, el sueño viajero de Irene empezó a cobrar mas fuerza que nunca.

Lo que empezó siendo una escala de 24h, terminó en una semana por el país, si, es cierto, nos dio tiempo a poco, pero el primer contacto con el país, la gente y la cultura, fueron suficientes para enamorarse y querer volver.

India, es color, es olor y sabor, es vida y muerte, es un viaje que traspasa la piel.

Nuestro periplo por India, empezó en Jaipur, la famosa ciudad rosa, nos enamoró desde el minuto 0, una ciudad sosegada, nada caótica y muy bonita. Su gente amable, dispuesta a ayudarte sin un interés oculto, nos hizo sentirnos menos lejos de casa. 

Hawa Mahal

Después de enamorarnos perdidamente de Jaipur, nuestra siguiente parada era una dosis de realidad, nos adentrábamos en la cruda y profunda India, la ciudad sagrada, Varanasi.

Después de aterrizar en el aeropuerto a media hora de la ciudad, el taxi nos llevó hasta lo que sería nuestra experiencia mas dura y mas real de todo este viaje. Otros viajeros nos habían hablado mil veces de la ciudad sagrada, de todo lo que se vive y se siente estando en ella y por mucho que te digan, nunca es suficiente, es algo que se tiene que vivir y sentir por uno mismo.

Varanasi, nos enseñó a dar gracias por despertar cada día, por vivir, por sentir y sobretodo por morir, porque morir es una etapa mas de nuestra vida. Nos enseñaron a no tener miedo y a aceptarlo como algo normal, algo que tiene que pasar, si aceptas esto, aprenderás a vivir todo lo que sucede en tu vida de una manera diferente, porque nadie sabe con certeza cuando es nuestro ultimo día y al final te das cuenta que hay momentos y situaciones que no vuelven a pasar y que las tienes que disfrutar cuando te llegan y que de todo, tanto lo bueno como lo malo, algo se aprende.

Varanasi, te mantiene vivo, te mantiene alerta, con los ojos bien abiertos, para no perderte nada de lo que sus calles su gente pueden enseñarte pero si hay algo que destaca en Varanasi es sobretodo lo que su rio Ganges, esconde.

Varanasi, te araña el corazón y el alma, te da una bofetada de realidad y sin duda, te cambia por dentro.

India, un viaje que traspasa la piel
Varanasi al amanecer

Aún con el corazón encogido íbamos camino al aeropuerto en el taxi y no eramos conscientes de todo lo que habíamos vivido en tan poco tiempo en Varanasi, son situaciones y aprendizajes que acabas asimilándolos una vez estas en casa.

Nuestra siguiente parada era Agra, sin duda, alguna, los nervios eran diferentes, íbamos a cumplir uno de nuestros sueños viajeros, ver con nuestros propios ojos, el Taj Mahal.

Irene desde pequeña había soñado una y mil veces con este momento, cuantas veces había mirado fotos, lo había visto en documentales y estaba a horas de hacerse realidad.

Eran las 5 de la mañana y no habíamos conseguido dormir mas de 1h, el cansancio ya pesaba, pero hoy era un día especial, madrugar para ir a trabajar molesta mucho, pero los madrugones viajando, se viven de otra forma, y si encima, sabes que vas a cumplir un sueño viajero, aún te levantas de mejor humor.

Caminar, atravesar la puerta, mirar de frente y que los ojos se encuentren con esa maravilla, es algo indescriptible, los ojos de Irene brillaban de forma diferente y conforme mas nos acercábamos mas brillaban, como era posible que fuera aún mas bonito de lo que ella imaginaba? Lo recorrimos de arriba hacia abajo, de un lado a otro, y contra mas lo mirábamos mas bonito y mas impresionante lo veíamos. Las horas se hicieron segundos, y llegó el momento de decirle adiós, de camino a la salida, nos despedimos en varias ocasiones y nos sentimos muy satisfechos de darnos cuenta lo afortunados que eramos de poder estar haciendo este viaje y cumplir nuestros sueños.

India, un viaje que traspasa la piel
Taj Mahal

El viaje terminó en Delhi, la capital de India y como en muchas grandes ciudades ocurre esta no te llega a cautivar del todo, pero recorres sus calles y acabas con un buen recuerdo de la ciudad.

India, la amas o la odias, quieres volver antes de irte o no quieres volver jamás, a nosotros nos enamoró cada momento, cada experiencia, cada lugar, cada sensación. India, es un destino que tienes que apuntar en tu lista, porque da igual como la vivas, India es una viaje que traspasa la piel.

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